oasis de paz
Para el Alma
Un rincón de escucha y silencio pensado para ti. El espacio que necesitas para ordenar el corazón, acoger la paz de Cristo y descubrir su presencia en todo lo que eres y haces.
- Laura Lopez
oasis de paz
Para el Alma
Nuestros días avanzan de prisa y, en este caminar, nuestro corazón anhela cobijarse en el amor de Dios. Ese camino con el Padre no se construye con apariencias, sino desde la verdad de nuestra propia fragilidad.
Oasis de Paz para el Alma es un espacio de acompañamiento espiritual cercano, diseñado para caminar a tu lado si buscas ordenar tus afectos, descubrir los dones con los que el Creador te ha bendecido y discernir Su voluntad en tu vida cotidiana. No es necesario recorrer el camino en soledad ni a ciegas; aquí aprenderás a reconocer el paso de Dios, hallando consolación en los momentos de desolación.
mi MISIÓN
Con la convicción de que el Espíritu Santo es el verdadero Director Espiritual, mi propósito es acompañar a las personas en el cuidado de toda su realidad —espíritu, mente, emociones y cuerpo— bajo el principio de la cura personalis. A través de un proceso de discernimiento ignaciano, busco ayudarles a ordenar su vida, reconociendo y enriqueciendo los dones recibidos para ponerlos, con corresponsabilidad, al servicio de los demás.
Mi visión
- Ser instrumento de Su gracia: Mantener vivo el deseo de en todo amar y servir a la Iglesia y al mundo, como un medio humilde en las manos del Padre.
- Acompañamiento en la conversión continua: Cuidar la propia formación espiritual, teológica y pastoral para ofrecer una presencia cercana, orante y madura.
- Hospitalidad y acogida compasiva: Procurar que cada encuentro sea un reflejo de la caridad evangélica, caracterizado por una escucha atenta, respetuosa y libre de juicios.
- Comunión con la Iglesia local: Colaborar activamente con las parroquias y realidades católicas para tejer lazos de comunión y promover la armonía entre diversas culturas, ministerios y carismas.
- Espacios para el discernimiento: Facilitar recursos y oportunidades que impulsen la vida espiritual de los fieles en sus propios entornos comunitarios.
- Fe encarnada en la sociedad: Vivir la cotidianidad con la coherencia que nos pide el Santo Evangelio, siendo testigos del Reino de Dios en las realidades del mundo actual.